Esta web utiliza cookies técnicas, de personalización y de análisis, propias y de terceros, para anónimamente facilitarle la navegación, analizar estadísticas del uso de la web. Consideramos que si continúa navegando, acepta su uso. 
Atrás

No hay dos jefes iguales… ¿cuál es el tuyo?

Muchos trabajadores pasan más tiempo con sus compañeros que con su familia, y desde luego, con su jefe o jefa. Porque cada empleo es un mundo, está claro que la diferencia la marcan los superiores. ¿Cómo es el tuyo: un colega, autoritario, negociador…?. Porque no hay dos jefes iguales, te ayudamos a identificarlos. ¿Los reconoces?

  • El exigente. No se debe confundir este tipo de jefe con alguien “tóxico”, simplemente presiona y demanda productividad, a veces en tiempo récord, pero da bastante manga ancha para que desarrollemos nuestra propia carrera dentro de la empresa, estimulando nuestra proactividad.
  • El sádico. Es, sin duda, el más temido, porque no te deja respirar y suele despreciar por sistema. Lo mejor será intentar relativizar las críticas, mostrarse ocupado y concentrado.
  • El colega. Quiere ser uno más en la oficina, fomenta el “buen rollo” e incluso se va a tomar algo contigo y tus compañeros. Un consejo: aunque te aporte confianza, nunca te excedas porque recuerda, al fin y al cabo es el responsable de tu puesto en la empresa.
  • El dios. Está por encima del bien y del mal, y hace que se note. Debes ser educado, dirigirte a él con respeto, acatar sus reglas y, desde luego tener claro que él es… el jefe.
  • El ideal. Es el jefe perfecto, propicia el buen ambiente guardando las distancias, felicita por el trabajo bien hecho y es receptivo al feedback.  Además, fomenta el “liderazgo líquido” en el que todos, del primero al último, cuentan.