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Selección ¿Sabes cómo hacer que tu cuerpo hable bien de ti en una entrevista?

¿Sabes cómo hacer que tu cuerpo hable bien de ti en una entrevista? 

¡Por fin te han llamado a una entrevista de trabajo! ¡Hurra! Sólo que estás más nervioso que un flan y te preocupa que se te note. Que no cunda el pánico: tendrías que ser un robot para poder mantener totalmente a raya tus nervios. Desde aquí te damos unos pequeños consejos sobre cómo manejar el lenguaje corporal para transmitir una imagen de tranquilidad (aunque no la sientas), seguridad y confianza. Así lograrás que tu cuerpo también hable bien de ti en esa primera toma de contacto:

 

El saludo: Cuando saludes, hazlo con un apretón de manos firme y una sonrisa. Esa sonrisa (que no debe ser forzada) será una buena aliada a lo largo de todo el encuentro.

La postura: Siéntate en la mitad delantera del asiento, para mantener la postura recta y los dos pies apoyados en el suelo. Esta posición transmite confianza y atención. No cruces las piernas, los brazos, o los tobillos, porque parecerá que estás a la defensiva. Y procura no moverte mucho para no dar sensación de estrés e inseguridad.

La voz: Habla, claramente, con confianza y a un ritmo pausado. Es importante que lo que dices se entienda.

Los gestos: Usa las manos de modo natural para poner énfasis en tus afirmaciones, pero sin ser excesivo gesticulando para no parecer agresivo o nervioso. Y cuida los gestos: mostrar las palmas de las manos se asocia con la honestidad y la confianza; mientras que esconderlas, tocarse la nariz, los ojos o la boca indica dudas, falta de sinceridad o engaño. Hay muchos tics que nos delatan: si juegas con el cabello o una oreja, por ejemplo, te verán inseguro. Por el contrario, algunos pueden reforzarnos: inclinar ligeramente la cabeza o llevarse la mano a la barbilla denota interés.

La mirada: Mira a tu interlocutor a los ojos. Si evades su mirada, transmitirás inquietud y nerviosismo. Si miras constantemente al suelo, parecerás aburrido o en desacuerdo con lo que estás escuchando.

 

Estos son pequeños trucos que puedes dominar sin esfuerzo, y que te quitarán de dudas sobre cómo comportarte en determinados momentos. Pero no te obsesiones con ellos. Al final, se trata de estar lo más natural posible. Prepárate bien la entrevista (puedes ver nuestro post “Las siete claves para preparar una entrevista de trabajo”) y muéstrate sincero. Piensa que el entrevistador sólo trata de conocerte.